Cumbres Borrascosas (CLÁSICOS B)

Cumbres borrascosas, l. a. epica historia de Catherine y Heathcliff, situada en los sombrios y desolados paramos de Yorkshire, constituye una asombrosa imaginative and prescient metafisica del destino, los angeles obsesion, los angeles pasion y los angeles venganza. Con ella, Emily Brontë, que se vio obligada a ocultar su genero publicando sus obras bajo seudonimo, rompio por completo con los canones del decoro que los angeles Inglaterra victoriana exigia en toda novela, tanto en el tema escogido como en l. a. descripcion de los personajes. l. a. singularidad de su estructura narrativa y l. a. fuerza de su lenguaje los angeles convirtieron de inmediato en una de las obras mas perdurables e influyentes de los angeles historia de los angeles literatura. / Wuthering Heights is Emily Bronte's in basic terms novel; she died a yr after its e-book. A brooding Yorkshire story of a love that's more suitable than demise, it's also a fierce imaginative and prescient of metaphysical ardour, during which heaven and hell, nature and society, are powerfully juxtaposed. specified, mystical, with a undying attraction, it has turn into a vintage of English literature.

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Los angeles puerta los angeles ha dejado abierta, debe andar por ahí, en algún sitio desde donde no me oye, porque le he estado llamando a pleno pulmón desde lo alto del aprisco y no me ha contestado. Al principio Joseph se oponía, pero a l. a. señorita le iba demasiado en aquello como para tolerar que le llevaran l. a. contraria, así que acabó poniéndose el sombrero y salió refunfuñando. En el entretanto, Catherine paseaba de una punta a otra de los angeles habitación y exclamaba: –No entiendo dónde puede estar. ¿Dónde habrá ido a meterse?

Pero se cansó pronto de ser cariñosa, y a medida que se iba volviendo más huraña, reaparecía simultáneamente en Hindley su vena tiránica. Bastaba, por ejemplo, que ella dijera una palabra de desagrado hacia Heathcliff, para que en Hindley se reavivara todo su antiguo rescoldo de odio por el chico. Lo desterró de su vista, confinándolo al reducto y a l. a. compañía de los criados, y le privó de las clases del cura. Insistía en que lo que tenía que hacer period trabajar en el campo tan duramente como cualquier criado de los de l. a. finca, y no paró hasta obligarle a ello.

Pero ella seguía sin dejarle en paz hasta el punto de que él, por dos veces, casi estuvo tentado de soltar los angeles carcajada. Yo fruncí el ceño y entonces ella miró hacia el amo, que estaba como ausente pensando en otras cosas que nada tenían que ver con sus compañeros de mesa ni con l. a. actitud que mantenían sin rebozos. Catherine se quedó muy seria, escrutando el rostro de Heathcliff con penetrante gravedad. Pero luego se volvió y l. a. emprendió de nuevo con sus tonterías. Hareton acabó por soltar una risa ahogada.

Hipócrita! ¡Viejo asqueroso! –exclamó–. ¿No tienes miedo de que el diablo se lleve tu cuerpo cuando pronuncias su nombre? Deja de provocarme, te lo advierto, o le suplicaré como especial desire que te really de en medio. Ya está bien, Joseph. Y mira –añadió, al tiempo que cogía de un estante un libro grande de tapas oscuras–, te voy a enseñar los progresos que he hecho en magia negra. Pronto pienso estar en condiciones de hacer uso de ella para poner en claro las cosas en esta casa. A ver si te crees que l. a. vaca rubia se murió por casualidad o que tu ataque de reuma se puede explicar por las buenas como un accidente caído del cielo.

Me dieron ganas de hacerle probar los angeles coz. Pero ya se había adelantado él para abrir l. a. puerta y, al levantar el picaporte, miró hacia l. a. inscripción que había arriba y dijo con una mezcla estúpida de orgullo y torpeza: »–Señorita Catherine, ahora ya puedo leer eso. »–¡Qué maravilla! –exclamé yo–. Por desire, déjame oírte para ver lo listo que te has vuelto. »Deletreó, arrastrando despacio las sílabas, el nombre de Hareton Earnshaw. »–¿Y lo otro? –pregunté yo para darle ánimos al ver que se había parado en seco.

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